El Tribunal Supremo ha desestimado el recurso presentado por el Ayuntamiento de Barcelona contra la sentencia dictada en diciembre del 2016 por el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC) que denegó al Consistorio la posibilidad de registrar el nombre de la ciudad como marca colectiva, uno de los intentos realizados por la administración local para garantizar el buen uso del nombre de la ciudad. El Supremo concluye que la marca Barcelona no tiene carácter distintivo “en cuanto ...

Leer notícia completa en La Vanguardia