El Juzgado Mercantil 1 de Barcelona ordenó confiscar como medida cautelar varios modelos de móviles a un fabricante chino y otro francés por supuestamente infringir la normativa europea de patentes tras haberlo solicitado la compañía catalana Fractus. Las diligencias fueron resueltas en 24 horas como parte de un protocolo de actuación rápida especial para el congreso.

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